| Tras case
casi dos años de haberlo presentado ni se lo han mirado diciendo
que “carece manifiestamente de contenido que justifico una
decisión sobre el fondo parte del tribunal constitucional”. La
entrada a prisión, previa formalidad de citación y comunicación,
se prevé en un plazo abierto d’unas pocas semanas.
Recordamos que los hechos se remontan a la
Fiesta Mayor de Terrassa en verano del 2002, cuando un pasacalle
festivo que pedía la retirada de las banderas española y europea
del balcó del ayuntamiento fue reprimido por agentes de la
policía municipal. Estos agentes meses más tarde denunciaron a
dos personas como responsables de haber intentado descolgar la
bandera y de haberlos agredido. Esta denuncia provocó que la
fiscalía hiciera una acusación inicial por los delitos de
ultratge a espanya, atentado a la autoridad, lesiones y
desórdenes y pidiera 3 años y 6 meses de prisión. Denunciar
también el papel del ayuntamiento por la complicidad y pasividad
en los hechos: permitiendo que la policía municipal redactara
una denuncia desproporcionada como respuesta al pasacalle,
asistiendo al juicio como parte afectada por reclamar el dinero
que costaba la bandera española, y dejando que el procedimiento
judicial se consolidara en una condena firme de ingreso a
prisión. El juicio se realizó en septiembre del 2004. Los
agentes que habían denunciado se desdijeron de su versión
anterior y sólo admitían la presencia de el Franki al pasacalle
y en caso alguno manifestaban haberlo visto descolgando la
bandera o agrediendo a los agentes. Es más, uno de los agentes
declaró unos días antes delante del juez que él había denunciado
al Franki porque le habían pasado su nombre y apellidos escrito
en un papel.
Durante el juicio no existieron más
prueba que demostraran su presencia en el pasacalle, ni en
vídeos del ayuntamiento ni en fotografías de la prensa. Recordar
también que el ayuntamiento se personó al juicio por reclamar
los 70 euros que valía cambiar la bandera española, puesto que
había sufrido un desgarro de unos 4 cm por 10 cm.
La sentencia se supo en noviembre del
mismo año. Condenaba a en Franki a dos años y 3 meses de prisión
por los delitos de desórdenes y atentado a la autoridad y a una
pena-multa de 9 meses, que de no pagarse sumaría su mitad en
prisión(4 meses y medio). O sea, el total serian 2 años y 7
meses y medio de prisión. El juez que dictó la sentencia fue
Enrique Rovira del Canto, un antiguo fiscal militar durante la
dictadura que se pasó a juez durante la transición. Este
personaje dictó la sentencia reconociendo que “no se podía
acreditar la participación de los acusados en los hechos”, pero
como que según la policía estaban allá, lo podían haber hecho.
En este juicio se vulneraron los
derechos fundamentales de defensa, no se respetó la presunción
de inocencia, no fue un juicio justo, no hubo ninguna prueba que
demostrara los delitos de que se acusaba,... Al saber la
sentencia, se presentó un recurso a la sección 2ª de la
audiencia provincial de Barcelona, que lo desestimó en mayo del
2005. En aquel momento la sentencia aconteció firme, y al
superar los dos años de prisión significaba un ingreso directo
sin posibilidad de libertad condicional. Gracias a la
movilización popular se forzó al ayuntamiento de Terrassa, que
no había hecho nada hasta entonces(todo al contrario), a
posicionarse y este presentó un indulto. Esta petición sirvió
para que el juzgado penal n. 2 parara la ejecución de la
sentencia, o sea el ingreso a prisión.
Un año después en marzo del 2006 el
indulto fue denegado y la ejecución de la sentencia se activó
nuevamente. Otra vez la movilización popular presionó al juzgado
y este aceptó parar el ingreso a prisión mientras no se
resolviera un recurso presentado al tribunal constitucional que
pedía la anulación del juicio.
Finalmente este año 2008 este recurso
ha sido desestimado y, por lo tanto ya no quedan más organismo
judicial del estado español donde recorrer. Tanto el juicio,
como la sentencia, como la ejecución de la misma tienen una
finalidad política, lo que pretenden es dar un “castigo
ejemplar”, tanto al Franki como el resto de personas activas,
solidarias y comprometidas con las diversas luchas de Terrassa y
de todas partes. Quieren hacernos creer que a todos/as nos puede
pasar lo mismo por tal de desactivarnos políticamente y
desmotivarnos personalmente. Pero de lo que no se dan cuenta es
que con la represión no hacen nada más que aumentar las ganas de
continuar luchando y de denunciar las agresiones que sufrimos
por parte de un estado capitalista e imperialista, y de su
maquinaria(policía,instituciones,jueces,prensa,....)
Porque el gobierno y las instituciones
subordinadas han optado por la vía de la fuerza y la represión a
la hora de resolver los conflictos políticos y sociales,
estendemos un llamamiento a la RESISTENCIA y a la
DESOBEDIÀNCIA CIVIL.

No podemos permitir que ningún compañero más sea hecho
prisionero por decir que piensa y actuar en consecuencia. |